La senadora Lía Díaz Santana destacó el potencial ecoturístico de Azua, provincia declarada recientemente destino ecoturístico, con playas, montañas, aguas termales e importantes hallazgos históricos vinculados al cacique Enriquillo.
Azua de Compostela, Rep. Dominicana.- Azua quiere reposicionarse dentro del mapa turístico dominicano desde una narrativa distinta: naturaleza, historia y desarrollo local.
La provincia, declarada recientemente como provincia ecoturística mediante una ley impulsada desde el Senado de la República, comienza a fortalecer una propuesta que combina playas, montaña, aguas termales y patrimonio histórico en un mismo territorio.
Así lo expresó la senadora Lía Díaz Santana durante una entrevista concedida a Trvellers, donde aseguró que Azua reúne las condiciones necesarias para consolidarse como uno de los destinos emergentes del sur dominicano.
Un territorio donde convergen valle, montaña y mar

La legisladora destacó que Azua posee una diversidad geográfica poco común dentro del país.
“Tenemos valles, pero también montañas. La mitad de la Cordillera Central colinda con nuestra provincia”, explicó.
Entre los espacios mencionados figuran las montañas de Guayabal, Sabana San Juan y San Miguel, zonas donde las temperaturas pueden descender hasta los 7 y 8 grados centígrados, contrastando con el clima cálido característico del valle azuano.
A esto se suman aguas termales, áreas rurales y distintos paisajes naturales que forman parte de la propuesta ecoturística que busca impulsar la provincia.
Playas, turismo histórico y nuevos proyectos

La senadora también resaltó el potencial costero de Azua, mencionando playas como Monte Río, Caobita, Los Negros y Caracoles.
Esta última guarda un valor histórico especial por haber sido el lugar donde desembarcó el coronel Francisco Alberto Caamaño durante la Revolución de Abril.
“Tenemos playas preciosísimas”, expresó.
Monte Río, considerada una de las playas más conocidas y visitadas de la provincia, forma parte actualmente de los proyectos de recuperación impulsados por el Ministerio de Turismo.
Según Díaz Santana, el desarrollo turístico también comienza a reflejarse en nuevas modalidades de hospedaje y en el crecimiento de la oferta hotelera local.
Mencionó proyectos como el hotel ecológico de Playa Caobita, alojamientos en Monte Río y complejos turísticos como OcoaBay e Ibiza, ubicados en distintas comunidades de la provincia.
Azua y la búsqueda del cacique Enriquillo

Uno de los elementos más llamativos mencionados durante la conversación fue el proceso de investigación arqueológica relacionado con el cacique Enriquillo.
La senadora reveló que ya fueron realizados estudios preliminares en la provincia y que actualmente se espera el resultado de pruebas de ADN vinculadas a restos encontrados en la zona.
“Estamos enfocados en la búsqueda del cacique Enriquillo”, afirmó.
Según explicó, durante las investigaciones fueron halladas osamentas y distintos instrumentos que permanecen bajo análisis especializado.
De confirmarse los resultados, Azua podría fortalecer aún más su relevancia histórica dentro de la memoria indígena y colonial de República Dominicana.
Turismo que dignifica las comunidades

Díaz Santana consideró que las intervenciones urbanas y turísticas también generan impacto directo en la autoestima y la percepción de las comunidades.
“Cuando usted empieza a embellecer cada municipio y cada distrito, está dignificando ese lugar”, señaló.
La legisladora valoró la importancia de los nuevos paradores turísticos y proyectos de embellecimiento que comienzan a desarrollarse en distintas localidades de Azua, entendiendo estas obras como parte de la experiencia que recibe el visitante al llegar a la provincia.
Un destino que busca construir una nueva narrativa
La declaración de Azua como provincia ecoturística coincide con una etapa de mayor inversión pública y atención hacia la región sur del país.
Con playas, montaña, historia indígena, biodiversidad y nuevos proyectos turísticos, la provincia intenta posicionarse más allá de su ubicación geográfica y construir una narrativa conectada con el turismo sostenible y la identidad cultural dominicana.
Foto portada: Luiggi Logroño


