Conozca por qué Tuluá se perfila como uno de los destinos emergentes de Colombia, combinando liderazgo comercial, naturaleza y turismo religioso.
Tuluá, Valle del Cauca, Colombia.- Ubicada en el corazón geográfico del Valle del Cauca, a unas dos horas de Cali y a las puertas del Eje Cafetero colombiano, Tuluá es una ciudad que durante décadas ha sido reconocida por su dinamismo comercial. Sin embargo, hoy busca escribir un nuevo capítulo de su historia: convertirse en uno de los destinos emergentes más atractivos de Colombia.
Este fue precisamente uno de los motivos que llevó a la Organización Mundial de Periodismo Turístico (OMPT) a incluir a Tuluá dentro del recorrido internacional que desarrolló por el Valle del Cauca y el Eje Cafetero como parte de la celebración de sus 15 años de fundación y de la programación previa al XVII Congreso Internacional de Periodistas y Profesionales del Turismo.
Para los viajeros dominicanos, Tuluá representa una puerta de entrada diferente para descubrir una Colombia menos conocida. La forma más práctica de llegar es volando desde Santo Domingo o Punta Cana hacia Cali, capital del Valle del Cauca. Desde el Aeropuerto Internacional Alfonso Bonilla Aragón, el trayecto terrestre hasta Tuluá toma aproximadamente dos horas por carretera.
La ciudad corazón del Valle

Con una población cercana a los 250 mil habitantes y una ubicación estratégica sobre uno de los principales corredores viales del país, Tuluá es conocida como el «Corazón del Valle».
Su posición privilegiada la conecta con Cali, el Puerto de Buenaventura sobre el Pacífico colombiano y el Eje Cafetero, permitiéndole convertirse en un importante centro comercial y de servicios para una región que moviliza cerca de un millón de personas.
Durante una presentación realizada en la Cámara de Comercio de Tuluá ante periodistas de distintos países, Julián Andrés Ortiz Mosquera, director de Desarrollo Empresarial de la entidad, explicó que actualmente existen más de 10,600 empresas registradas en su jurisdicción, siendo el comercio y los servicios las actividades económicas predominantes.
«Tuluá se ha consolidado como el principal epicentro comercial del centro-norte del Valle del Cauca. Aquí llegan personas de múltiples municipios para realizar compras, acceder a servicios o desarrollar negocios», destacó.
Pero más allá de las cifras económicas, el encuentro permitió conocer la visión de futuro de una ciudad que apuesta por el turismo como motor complementario de desarrollo.
Un destino emergente en construcción

Uno de los anuncios más relevantes compartidos durante la visita fue la incorporación de Tuluá a la Red Mundial de Destinos Emergentes de la OMPT, una iniciativa que promueve territorios con potencial turístico que trabajan en la construcción de modelos sostenibles de desarrollo.
La inclusión de Tuluá responde a una estrategia que busca aprovechar los recursos naturales, culturales y religiosos del municipio y de los territorios vecinos para crear experiencias auténticas que beneficien directamente a las comunidades locales.
Lejos de apostar por un turismo masivo, las autoridades y organizaciones locales han comenzado a trabajar en la creación de productos turísticos que integren naturaleza, cultura, café, gastronomía y patrimonio religioso.
Más allá de la ciudad: naturaleza, café y experiencias rurales

La creación de una ruta turística que conecte los municipios de Bolívar, Riofrío y Trujillo, tres destinos ubicados en la zona montañosa del centro del Valle del Cauca, forma parte de la estrategia de posicionamiento de este enclave en materia de turismo.
La propuesta busca integrar cascadas, senderos ecológicos, fincas cafeteras, reservas naturales, experiencias de turismo rural y actividades de aventura en una oferta conjunta que permita a los visitantes permanecer más tiempo en la región.
Según explicó Ortiz Mosquera, estos municipios poseen una riqueza natural extraordinaria, con paisajes que recuerdan algunas de las zonas más emblemáticas del Eje Cafetero colombiano.
En Trujillo predominan las experiencias asociadas al café y la cultura campesina; en Riofrío destacan los recursos hídricos y escenarios naturales; mientras que Bolívar ofrece importantes atractivos religiosos y paisajes de montaña.
La iniciativa contempla además la participación activa de las comunidades locales, con el objetivo de garantizar un crecimiento turístico sostenible y evitar fenómenos como la especulación inmobiliaria o la pérdida de identidad cultural.
El Cerro El Picacho: la gran apuesta turística de Tuluá

Entre los proyectos que podrían transformar la imagen turística de la ciudad destaca el desarrollo del Cerro El Picacho, un espacio tradicionalmente utilizado por deportistas, peregrinos y amantes de la naturaleza.
La Gobernación del Valle del Cauca y la Alcaldía de Tuluá impulsan actualmente una intervención que contempla senderos mejorados, áreas de descanso, servicios turísticos y la construcción de una gran cruz monumental que aspira a convertirse en uno de los nuevos íconos del turismo religioso regional.
La iniciativa forma parte de un corredor turístico que conecta destinos de fe como Guadalajara de Buga, Bolívar, Cartago y otros municipios del Valle del Cauca.
El Valle del Cauca: biodiversidad como principal atractivo

Durante la visita, la secretaria de Turismo del Valle del Cauca, Millerlandy Torres Agredo, recordó que el departamento concentra aproximadamente el 22.2 % de la biodiversidad de Colombia, convirtiendo al turismo de naturaleza en su principal fortaleza.
«La biodiversidad es nuestro mayor patrimonio. A partir de ella se desarrollan otras experiencias vinculadas con la cultura, la gastronomía, el turismo religioso, el turismo deportivo y el bienestar», señaló.
La funcionaria destacó que los visitantes pueden encontrar en una misma región paisajes cafeteros, destinos de parapente, lagos para deportes acuáticos, rutas religiosas, ciudades vibrantes como Cali y ecosistemas únicos en la costa Pacífica colombiana.
Una nueva mirada sobre Colombia

La visita de la OMPT permitió comprobar que Tuluá atraviesa un proceso de transformación que busca posicionarla más allá de su tradicional perfil comercial.
Su ubicación estratégica, la riqueza natural de los municipios vecinos, las inversiones en infraestructura turística y el trabajo conjunto entre sector público y privado comienzan a dibujar una nueva narrativa para esta ciudad del Valle del Cauca.
Para el viajero internacional, especialmente para quienes buscan experiencias auténticas alejadas de los circuitos más tradicionales, Tuluá representa una oportunidad para descubrir una Colombia distinta: una donde el café, la naturaleza, la fe, la gastronomía y la cultura local convergen en un territorio que apenas comienza a mostrar todo su potencial.


