Un antiguo cine de Metro-Goldwyn-Mayer encontró una nueva vida en pleno centro porteño. Hoy, el escenario reúne música, danza y gastronomía alrededor del tango argentino.
Buenos Aires, Argentina.- En pleno centro de Buenos Aires, a pocos metros del Obelisco, se encuentra Tango Porteño, una casa de espectáculos instalada en el edificio que alguna vez ocupó el Cine Metro.
La historia del espacio resulta tan interesante como la experiencia que ofrece actualmente: nació como una gran sala cinematográfica en los años 50 y, décadas después, encontró una nueva manera de reunir al público alrededor de un escenario.
De Cine Metro a Tango Porteño

El edificio fue inaugurado el 4 de octubre de 1956 como Cine Metro y perteneció a Metro-Goldwyn-Mayer. El proyecto estuvo a cargo del arquitecto Albert Bourdon.
La sala respondió al modelo de los grandes cines de mediados del siglo XX, cuando las proyecciones cinematográficas eran grandes acontecimientos y Buenos Aires contaba con espacios de enorme capacidad.
Con los cambios de la industria y la expansión de los complejos con salas pequeñas, aquel formato perdió protagonismo. El antiguo cine atravesó entonces diferentes etapas hasta que el espacio encontró una nueva función.
El proyecto de Tango Porteño recuperó la sala y conservó parte de sus características arquitectónicas, adaptándola para una experiencia centrada en el tango.
Un escenario con una nueva historia

Durante nuestra visita pudimos apreciar cómo los desniveles, estructuras y distintos elementos de la antigua sala conviven actualmente con mesas, gastronomía y un gran escenario.
La transformación no borró la vocación original del lugar: sigue siendo un espacio pensado alrededor de un espectáculo.
La diferencia está en lo que ocurre hoy frente al público.
Tango Porteño presenta un espectáculo con más de 25 artistas, orquesta en vivo y voces, con una puesta escénica que recorre diferentes momentos del tango argentino, desde sus orígenes rioplatenses hasta expresiones contemporáneas.
Tango para pasajeros de cruceros
Uno de los aspectos que más nos llamó la atención fue encontrar una alternativa pensada para quienes llegan a Buenos Aires en crucero.
Tango Porteño cuenta con una modalidad de almuerzo y espectáculo durante el día, una opción que permite incorporar el tango a una escala de pocas horas en la ciudad. Su sistema oficial de reservas contempla tanto almuerzo como cena show.
Para el viajero que dispone de tiempo limitado en Buenos Aires, esta posibilidad cambia la manera de incorporar una experiencia cultural al recorrido.
Una historia que continúa sobre el escenario

Nuestra visita a Tango Porteño nos llevó a descubrir algo que no se aprecia a primera vista: detrás del espectáculo de tango existe la historia de una antigua sala cinematográfica.
El Cine Metro proyectaba películas. Hoy, en ese mismo espacio, una orquesta toca en vivo y los bailarines ocupan el escenario.
El edificio cambió de función, pero mantiene su esencia como espacio para el espectáculo.
Y quizá ahí está una de las historias más interesantes de Tango Porteño: un antiguo cine que encontró en el tango una nueva manera de mantener vivo su escenario.


