La Ciudad Colonial de Santo Domingo refuerza su valor cultural tras recorrido del ministro David Collado y la embajadora de EE.UU.
Santo Domingo.- La Ciudad Colonial de Santo Domingo vuelve a posicionarse como uno de los principales íconos culturales del Caribe tras el reciente recorrido realizado por David Collado, ministro de Turismo, y Leah Campos, Embajadora de los Estados Unidos en la República Dominicana.
El encuentro, desarrollado en el corazón histórico de Santo Domingo, puso en valor la riqueza patrimonial, la oferta cultural y la experiencia sensorial que hoy define este destino.
Un recorrido entre historia, cultura y experiencia local

El punto de partida fue el emblemático Parque Duarte, donde se realizaron exposiciones y degustaciones de productos nacionales, desde artesanía hasta sabores tradicionales.
Durante la jornada, ambos representantes disfrutaron de expresiones auténticas de la cultura dominicana, como el tradicional frío-frío y el coco de agua, además de piezas artesanales elaboradas en ámbar y larimar, símbolos de identidad del país.
Calles y monumentos que cuentan la historia del Caribe

El recorrido incluyó algunas de las vías más representativas del casco histórico, como la Calle Las Damas, Calle Isabel la Católica y la Calle Billini, así como espacios patrimoniales clave.
Entre ellos destacan el Convento de los Dominicos, la Plaza de España, la Iglesia Las Mercedes y el Fortaleza Ozama, referentes históricos que conectan pasado y presente.
Turismo cultural en crecimiento
Actualmente, alrededor del 8 % de los turistas que visitan República Dominicana incluye la Ciudad Colonial en su itinerario, una cifra que refleja tanto su potencial como las oportunidades de crecimiento en el turismo cultural.
Este tipo de visitas institucionales refuerza la proyección internacional del destino y su posicionamiento como un espacio donde convergen historia, arquitectura y vida urbana.
Un símbolo que no tiene fronteras

Más allá del protocolo, el recorrido evidencia el valor de la Ciudad Colonial como punto de encuentro cultural en Las Américas.
En un contexto donde los viajeros buscan experiencias auténticas, este enclave histórico continúa evolucionando como un destino que no solo se visita, sino que se vive.


